
Da igual a la hora en que se encienda el televisor, siempre se verá impregnado del mismo tipo de programación patética y pueril. Y no es un problema de una sola cadena, que va, sino de todas, desde las públicas hasta las privadas. Si bien, resulta más escandaloso en la pública, al estar financiada por dinero público
Y es que, si nos fijamos bien, el andaluz tiene que pagar por 4 cadenas: TVE y tve2, así como las autonómicas, canal sur y canal 2 Andalucía. Y lo que yo me pregunto ¿merece la pena este despilfarro? Pues no, al menos a mi juicio, porque se está perdiendo una de las características mas notables de la televisión pública, y es que precisamente se trata de una televisión pública, no tiene que competir para obtener un notable margen de audiencia por medio de programas del corazón o demás, sino abogar por una televisión imparcial, con calidad, y que satisfaga las necesidades básicas del ciudadano.
Examinemos al franja horaria de esta cadena que presume ser la primera de toda España -aunque ya se sabe, en el país de los ciegos, el tuerto es el rey-. Por la mañana, programas tales como saber vivir, que debo reconocer que no resulta del todo malo, culebrones, corazón, corazón -¿desde cuando esto es de interés general?-, los informativos de TVE (deplorables, y muy, muy politizados), y después un par de culebrones, y España directo, gente y para terminar la ronda, cuéntame (por Dios, el guión de una serie no se puede hacer sobre la marcha) o si no alguna peliculita de las americanas. Todo esto, claro esta, con media hora de anuncios cada 20 minutos, para que podamos ir al lavabo, si es que hay que estar en todo. Pues bien, quizá a ustedes les parezca una programación cojonuda, si es que gustos hay como colores, pero lo cierto es que a mi me parece pobre y poco imaginativa. Y es que yo abogo por al creación de una cadena de calidad, y si es necesario sólo una, o si lo prefieren 2, una nacional y una autonómica, pero por favor, dejen ya de gastar nuestro dinero en sandeces. Eso si, una televisión en a la cual se vea desposeída de su “necesidad de ser rentable”. La televisión pública debe tener un presupuesto fijo y no buscar cuotas de audiencia. Es eso, una televisión pública, cuyo deber es informar a los ciudadanos, no sacar beneficios. Por ello, sólo deben hacerse programas de calidad, orientados a todas las edades, y mantenidos eso si, dentro de unas franjas horarias. Y es que se echa de menos aquellos programas para niños, en mis tiempos tan conocidos, como Barrio Sésamo, y que hoy no sirven más que para hacer coleccionables. No hay que olvidar, que aproximadamente se es niño hasta los 14 años, así que por favor, no piensen que por hacer los lunnies ya está solucionado el problema. ¿Ven ustedes a un chaval de 10 años viendo los lunnies? no, claro que no, y si lo ven, sepan que ese chaval tiene un grave problema en la cabeza.
En estas edades de la infancia, es donde se van formando las raíces de la personalidad del niño, y se va marcando su futuro. Y hoy día, los niños crecen solos, ya que sus padres, con la incorporación de la mujer al mundo laboral, no tienen tiempo para ellos. Y es la tele la que se encarga de educarlos. Y el problema de la televisión, es que no respeta absolutamente a nadie, y, obviamente, el niño obra de igual modo. ¿Cree ud. que un niño, cuya única educación es ver un programa tal como a tu lado o cualquiera de esa misma índole, en el cual nada más que salen vividores alardeando de sus fotos o de su vida sexual, o un programa tal como gente en el cual nada más que se dicen crónicas de sucesos, puede llegar a convertirse en un ciudadano modelo? Por favor, enseñémosles valores. Y la televisión tiene un papel muy importante en ello.
Por ello propongo que se respete la franja horaria de la tarde en programas (digamos de 5 a 9) sólo para niños, pero insisto, no para niños de hasta los 6 años, sino como mínimo hasta los 14, en los cuales se les enseñen valores tales como la amistad y el ayudar a los demás. Y los programas del corazón, si son tan importantes que es imposible prescindir de ellos, inclúyanlos en el horario de mañana, que los niños están en el colegio.
Y respecto al tema de la televisión pública, motivo principal de mi reflexión, es que sea un ejemplo a seguir. Una televisión respetuosa con las franjas horarias, y buscando sólo el bien común, sin importarle los índices de audiencia y tener que recurrir a un reality. Una televisión con unos buenos informativos, documentales bien hechos, películas de calidad, en definitiva, una televisión para todos, una televisión que merezca la pena ver, no el típico despilfarro al que estamos acostumbrados a ver. Y para colmo, nos dicen que tiene déficit
Saludos Cordiales











