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sábado, 25 de noviembre de 2006

TELEVISION: ANÁLISIS Y SU IMPACTO EN LOS MÁS JÓVENES


Da igual a la hora en que se encienda el televisor, siempre se verá impregnado del mismo tipo de programación patética y pueril. Y no es un problema de una sola cadena, que va, sino de todas, desde las públicas hasta las privadas. Si bien, resulta más escandaloso en la pública, al estar financiada por dinero público

Y es que, si nos fijamos bien, el andaluz tiene que pagar por 4 cadenas: TVE y tve2, así como las autonómicas, canal sur y canal 2 Andalucía. Y lo que yo me pregunto ¿merece la pena este despilfarro? Pues no, al menos a mi juicio, porque se está perdiendo una de las características mas notables de la televisión pública, y es que precisamente se trata de una televisión pública, no tiene que competir para obtener un notable margen de audiencia por medio de programas del corazón o demás, sino abogar por una televisión imparcial, con calidad, y que satisfaga las necesidades básicas del ciudadano.
Examinemos al franja horaria de esta cadena que presume ser la primera de toda España -aunque ya se sabe, en el país de los ciegos, el tuerto es el rey-. Por la mañana, programas tales como saber vivir, que debo reconocer que no resulta del todo malo, culebrones, corazón, corazón -¿desde cuando esto es de interés general?-, los informativos de TVE (deplorables, y muy, muy politizados), y después un par de culebrones, y España directo, gente y para terminar la ronda, cuéntame (por Dios, el guión de una serie no se puede hacer sobre la marcha) o si no alguna peliculita de las americanas. Todo esto, claro esta, con media hora de anuncios cada 20 minutos, para que podamos ir al lavabo, si es que hay que estar en todo. Pues bien, quizá a ustedes les parezca una programación cojonuda, si es que gustos hay como colores, pero lo cierto es que a mi me parece pobre y poco imaginativa. Y es que yo abogo por al creación de una cadena de calidad, y si es necesario sólo una, o si lo prefieren 2, una nacional y una autonómica, pero por favor, dejen ya de gastar nuestro dinero en sandeces. Eso si, una televisión en a la cual se vea desposeída de su “necesidad de ser rentable”. La televisión pública debe tener un presupuesto fijo y no buscar cuotas de audiencia. Es eso, una televisión pública, cuyo deber es informar a los ciudadanos, no sacar beneficios. Por ello, sólo deben hacerse programas de calidad, orientados a todas las edades, y mantenidos eso si, dentro de unas franjas horarias. Y es que se echa de menos aquellos programas para niños, en mis tiempos tan conocidos, como Barrio Sésamo, y que hoy no sirven más que para hacer coleccionables. No hay que olvidar, que aproximadamente se es niño hasta los 14 años, así que por favor, no piensen que por hacer los lunnies ya está solucionado el problema. ¿Ven ustedes a un chaval de 10 años viendo los lunnies? no, claro que no, y si lo ven, sepan que ese chaval tiene un grave problema en la cabeza.
En estas edades de la infancia, es donde se van formando las raíces de la personalidad del niño, y se va marcando su futuro. Y hoy día, los niños crecen solos, ya que sus padres, con la incorporación de la mujer al mundo laboral, no tienen tiempo para ellos. Y es la tele la que se encarga de educarlos. Y el problema de la televisión, es que no respeta absolutamente a nadie, y, obviamente, el niño obra de igual modo. ¿Cree ud. que un niño, cuya única educación es ver un programa tal como a tu lado o cualquiera de esa misma índole, en el cual nada más que salen vividores alardeando de sus fotos o de su vida sexual, o un programa tal como gente en el cual nada más que se dicen crónicas de sucesos, puede llegar a convertirse en un ciudadano modelo? Por favor, enseñémosles valores. Y la televisión tiene un papel muy importante en ello.
Por ello propongo que se respete la franja horaria de la tarde en programas (digamos de 5 a 9) sólo para niños, pero insisto, no para niños de hasta los 6 años, sino como mínimo hasta los 14, en los cuales se les enseñen valores tales como la amistad y el ayudar a los demás. Y los programas del corazón, si son tan importantes que es imposible prescindir de ellos, inclúyanlos en el horario de mañana, que los niños están en el colegio.
Y respecto al tema de la televisión pública, motivo principal de mi reflexión, es que sea un ejemplo a seguir. Una televisión respetuosa con las franjas horarias, y buscando sólo el bien común, sin importarle los índices de audiencia y tener que recurrir a un reality. Una televisión con unos buenos informativos, documentales bien hechos, películas de calidad, en definitiva, una televisión para todos, una televisión que merezca la pena ver, no el típico despilfarro al que estamos acostumbrados a ver. Y para colmo, nos dicen que tiene déficit

Saludos Cordiales

6 comentarios:

Br1 dijo...

Esto básicamente nos obliga a pagar el "POLANCO digital"; y lo más triste es que partidos como el PSOE se financien una televisión digital con el dinero del contribuyete.. vamos como si ya no manejara bastante el grupo prisa a los ciudadanos de a pie..

Referente a la programación, gracias a Dios que hay una ley bastante clara en referencia a la libertad de prensa, pero lo del corazón en este país no tiene nombre, somos una serie de analfabetos pueblerinos y catetos, que permitimos esto, y lo vemos, por favor, si la persona más popular en estos momentos es Julián Muñoz y su inseparable Pantoja.

No olvidemos que esto ya lo hacían los romanos, PAN Y CIRCO, y como tontos, como borregos y personas incapaces de actuar con dos dedos de frente y algo de luces.

Espero que este panorama cambie radicalmente, lo único que merece la pena es Saber y GANAR, el noticiario y por qué no, los deportes.

Gracias a Dios, yo he crecido con David el Gnomo, Willy Fog, la popular Oliver y Benji y más aún, me introduje en el dibujo japonés, que para mí son, los que introducen más valores en sus composciones (amistad, honor, cultura.. cuán de cultura japonesa he aprendido, es fascinante..)y sin olvidar las series familiares como los problemas crecen, la ley de los ángeles, miami vice, y un sinfín más.. que buenos eran los 80 y principios de los 90..

Un Saludo.

Chemino dijo...

Bueno este tema es un tanto delicado. Yo no culparía tan directamente a la propia TVE, ya que hace lo que puede por introducirse en un sector tremendamente voráz y si quiere seguir existiendo y pudiendo ofrecer algo mínimamente "visible" ha de ser así.

Dentro de lo que hay TVE es una de las menos apegadas a la prensa del corazón y según mi entender veo que tiene una programación mas o menos general, sí yo no la veo nunca pero lo supongo.

Es la única que ofrece una alternativa por las tardes a los más pequeños, tiene gran variedad de eventos deportivos y hacen lo que pueden con el cine, amén de la gran variedad de documentales y reportajes que es imposible ver en cualquier otro canal.

Quizá estemos focalizando ese asco al corazón y a los realitis con TVE, pero a mi entender no son las fórmulas que buscan.

Por último lo de la politización es una cosa inevitable, sebemos que hay televisiones de izquierdas y de derechas pero una cosa a la que somos tan dados en este pais politizandolo todo, no se podria escapar el método más directo de influir en la opinión pública.

La solución según mi punto de vista sería la privatización total de todas las televisiones y que estas operaran en igualdad de condicines y que en última instancia sea el telespectador el que decida lo que ver

AsX dijo...

Como bien ha dicho chemino, el mundo de la television es una industria voraz, RTVE necesita el dinero de los anunciantes aunque ademas sea financiada por el conjunto de los españoles, por tener estas dos vias de ingresos recibe muchas quejas por no competir justamente en el mercado televisivo.
Aunque corra la financiación de RTVE a cargo del estado (El estado somos todos, no nos engañemos)y de la publicidad, RTVE tiene una deuda superior a los 7.500 millones de euros, más de un billón de pesetas, un dineral que tarde o temprano tendremos que pagar todos, ya sea en efectivo o soltando más mierda por nuestros tubos catódicos. Entonces, si RTVE tiene más vías de ingresos que el resto de cadenas, ¿Por qué tiene esa deuda absurdamente desorbitada?
A esta pregunta se me ocurren dos respuestas, primera y más pesimista, alguien roba mucho y segunda, no tienen suficientes espacios "comercialmente competentes" como el resto e televisiones, haciendo que un segundo de publicidad en TVE cueste menos que en cualquiera de las otras cadenas.
A mi juicio la respuesta mas cercana a la realidad sería una sintesis de ambas.

No debemos olvidar que las televisiones son concesiones del gobierno y que aunque no tiene potestad sobre todo lo que se emite, si puede elegir no renovar estas concesiones según el artículo 11 de la LEY 10/1988, de 3 mayo, DE REGULACIÓN DE LA TELEVISIÓN PRIVADA tienen un periodo de 10 años y podrán ser renovadas por el gobierno sucesivamente por períodos iguales. Siendo lo lógico pensar que no debería haber sitio para la telebasura en las televisiones estatales, autonómicas y locales por miedo a que no se renueven las concesiones, pero detrás de las televisiones hay muchos grupos de presión, como trabajadores, personajes famosos que cuentan con el apoyo de mucho de los votantes y sobre todo fuertes grupos económicos, todos estos grupos pueden hacer que la televisión no tenga ese "miedo" y haga las cosas como se tengan que hacer y se preocupe de el enriquecimiento promoviendo una bobaliconeria generaliza entorpeciendo la mente con contenidos absurdos que distancian al ciudadano del pensamiento, haciéndolo más manejable y consumista.
Es un problema de muy dificil solución, la más pausible, promover el no consumo de toda esa mierda que sale por la caja tonta y promover el consumo de los contenidos realmente interesantes, a juicio de uno mismo.

eyeofthebeholder dijo...

Partiendo de la base de que comparto prácticamente todas las opiniones aportadas hasta ahora, creo firmemente que es exactamente igual de fácil que los responsables de las cadenas esgriman su pobre argumento: "nosotros ofrecemos lo que la gente quiere ver"; como que nosotros los culpemos de todo.

Cierto es que hay gente (y en esto espero incluirnos a todos los que participamos en el blog) que exige una programación mejor, y que se preocupa porque la cultura que ofrecemos al país sea mayor y más rica. No ya por nosotros, sino por, lo que es más importante, las nuevas generaciones. La verdad es que me asusta pensar en lo que va a ser de este país cuando esté en manos de todos esos indeseables fracasados y analfabetos de moto trucada (para que suene más y joda a los vecinos), pelos amarillo pollo y oros por todas partes; y en eso coincido con Bruno -a pesar de la leve diferencia de edad considero que pertenecemos a la misma generación, jeje- en agradecer que nos tocara la televisión de Barrio Sésamo, Oliver y Benji y Cía porque, comparado con los valores que hoy emanan los medios, eso nos convierte en privilegiados.

Sin embargo, bajo mi punto de vista, somos una minoría, y por mucho que el deporte nacional sea mentir en las encuestas y contestar que "todos vemos los documentales de la 2", la verdadera realidad es que la mayoría de las personas que llegan a su casa cansados de la jornada de trabajo, no están preparados para ver un debate del Congreso o un programa sobre literatura. Entre todos hemos conseguido convertir a la población española en una masa pasiva totalmente desesperanzada en la política y la cultura, que se limita a "tragarse" lo que pongan.

En parte, comprendo que sea más fácil para ellos regodearse en su sofa de las miserias patéticas de los famosillos de turno, que sentarse a reflexionar sobre cómo podemos mejorar la situación o, siquiera, esforzarse por aumentar su nivel cultural y hacerse personas más inteligentes, y es aquí donde llegamos al punto álgido del tema y el verdadero problema: ¿para qué esforzarse en cultivar la mente en un tiempo en el que lo que se premia es la ignorancia? ¿Para qué estudiar un tema a fondo si la única manera que tienes de que la gente pueda escuchar en televisión lo que tienes que contarles es decir que te has acostado con el Conde Lequio o Nuria Bermúdez?

Por supuesto que pienso que el mundo del corazón es la lacra de nuestra cultura televisiva actual, y está claro que -aunque en proprociones ínfimas- existe cierta preocupación cultural en la televisión (nunca me gustaron los extremos), pero pienso que no podemos pretender que la televisión cambie sin una modificación previa de la actitud y los hábitos de aquellos a los que va dirigida, porque -nos guste o no- la televisión sigue siendo, por desgracia, el cruel reflejo de nuestra sociedad.

Anónimo dijo...

Creo k lo mas triste de la television es que este totalmente manipulada y la información que dan todas las cadenas este controlada por cierto tipo de personas, que solo valoran sus intereses propios y los de sus empresas. Ademas creo que el impacto que tiene sobre la gente mas joven es totalmente negativo porque les priva de ser niños ya que la mayoria de los jovenes se pasan la mayor parte de su tiempo delante de la tele y se olvidan de otro tipo de actividades que creo que son mas positivas para la gente de estas edades

Anónimo dijo...

Me parece todo una tontería, porque por muy pública que sea, la Tv en general sigue sin vivir únicamente de nuestros impuestos... véase la deuda que tienen. La publicidad tiene un objetivo muy claro, y sin audiencia no hay publi.

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